Una capa general suave, preferiblemente rebotada en techos o paredes, elimina sombras duras y establece un nivel de luminancia confortable. Fosas perimetrales, bañadores y difusores opalinos a 2700–3000 K crean acogida, mientras atenuadores profundos permiten transitar de reunión vibrante a calma nocturna íntima.
Una capa general suave, preferiblemente rebotada en techos o paredes, elimina sombras duras y establece un nivel de luminancia confortable. Fosas perimetrales, bañadores y difusores opalinos a 2700–3000 K crean acogida, mientras atenuadores profundos permiten transitar de reunión vibrante a calma nocturna íntima.
Una capa general suave, preferiblemente rebotada en techos o paredes, elimina sombras duras y establece un nivel de luminancia confortable. Fosas perimetrales, bañadores y difusores opalinos a 2700–3000 K crean acogida, mientras atenuadores profundos permiten transitar de reunión vibrante a calma nocturna íntima.
Combina una base indirecta, lámparas de pie regulables junto a sofás y acentos puntuales sobre arte o estanterías. Evita que la televisión sea el único faro; crea escenas de reunión, lectura y cine, de modo que el salón mantenga su calidez en cualquier momento.
Cabezal con luz dirigida para leer, baldas con tira difusa y veladores cálidos que bajan pulsaciones. Atenuar en la rutina previa al sueño es tan importante como el colchón; prioriza interruptores accesibles desde la cama, evitando cruzarte con deslumbramientos al apagar pasillos o baño.
Apuesta por una base homogénea antirreflejos, espejos con luz frontal envolvente y acentos suaves en nichos para toallas. Un dimmer transforma la ducha de energía matinal a spa nocturno. Elige IP adecuado y tonos cálidos para que la piel luzca descansada y natural.
All Rights Reserved.